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lunes, 27 de mayo de 2013

Un gran final.

Todo empezó el 23 de mayo del 2002, yo tenía 7 años de  edad y ese día se celebraba la final de ida del futbol mexicano entre el América y el Necaxa.  Me encontraba en mi casa jugando play station con mi hermano cuando de repente mi papá llego con la mala noticia de que no había alcanzado boletos para el partido de ida ni para el de vuelta.

Yo me resigne a que vería el partido en la televisión. Tres horas antes del juego me fui con mis tíos al estadio azteca a tratar de conseguir boletos. Buscamos primero en las taquillas y estaban cerradas, después fuimos con los revendedores y los vendían muy caros. Nuestra búsqueda fue en vano ya que no conseguimos los boletos. Regrese a mi casa para ver el partido.

El partido llevaba unos 7 minutos de que había empezado. Para mi mala suerte el América perdió el partido de ida 2-0 pero yo aún tenía esperanzas de que ganaría el de vuelta y también tenía el presentimiento de que conseguiría boletos para ir al estadio.

Llegó el día 26 de mayo se celebraba la gran final del futbol mexicano. Ese día me levante como a las 10:00 am, desayune, me bañe y me puse a hacer mi tarea ya que al siguiente día tenía que ir a la escuela. Como a la 1:00 pm me puse a buscar mi playera del América pero no la encontraba, en eso mi mamá entro a mi cuarto y le pregunte que donde estaba mi playera y me dijo que estaba colgada en el tendedero. Salí a buscar mi playera para ponérmela, faltaban como tres horas y media para el partido cuando mi papá llego con la sorpresa de que había conseguido 2 boletos  para ir al estadio. Me emocione mucho cuando me dio la noticia. 

Faltaban 2 horas para el partido, mi papá y yo nos fuimos en metro y tren ligero al estadio. Llegamos al estadio y nos metimos para agarrar un buen lugar. El primer tiempo fue triste ya que el América aun no metía gol. Llego el medio tiempo y le dije a mi papá que tenía hambre y sed, el me compro un refresco y una pizza.


Empezó el segundo tiempo y el América empato. Llego el tiempo extra y ahí era el que metía gol ganaba. Nunca olvidare ese momento, era un tiro de esquina para el América al final del primer tiempo extra, se cobró el tiro de esquina y Castillo metió el gol que hizo campeón al América.

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