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domingo, 30 de junio de 2013

Querer es poder

Estaba por comenzar el sexto semestre de preparatoria. Se supone  que este era el último  que tenía que pasar en la prepa y al que debía ponerle más empeño para tener un buen promedio y entrar a alguna universidad, pero no fue así. Llegó el primer día de clases y en mi grupo se encontraban todos mis amigos. 

Al juntarnos en el salón comenzamos a hablar de que teníamos que echarle ganas a este último semestre para salir a tiempo y tratar de entrar a la universidad. La primera semana entrabamos a nuestras clases y todo marchaba bien. A partir de la segunda semana todo se vino abajo. Nos ganó el desmadre. Llegaron las calificaciones del primer parcial y cómo era de esperarse, reprobé  Física III y Matemáticas VI. En vez de echarle ganas para tratar de salvar esas materias, preferíamos irnos a fiestas, a jugar fútbol o cualquier otra cosa que se nos ocurriera. 

Seguía entrando a todas mis clases, excepto a Física y Matemáticas. El final del semestre se acercaba y mi desesperación comenzó. Traté de salvar esas dos materias, pero fue demasiado tarde, y como lo suponía, las reprobé. Tuve que presentar exámenes extraordinarios de ambas materias, pero no los pasé. Como debía dos materias mi certificado no saldría a tiempo y por lo mismo no entraría a la universidad. 

Después de un mes logré pasar mis materias, aun así mi certificado salió a destiempo. Me deprimí al saber que tendría que perder un año para tratar de volver a estudiar. Para no perder tiempo, me metí a trabajar temporalmente. En el mes de septiembre, un amigo me dijo que me metiera con él a un curso para entrar a la universidad. Con el dinero que gané trabajando y con el de mi papá me metí.  El curso inicio en octubre y a partir de este mes perdí mi vida social por completo.  

Prácticamente mi vida se resumía en ir al curso y regresar a mi casa. Estuve estudiando y preparándome para los exámenes de admisión alrededor de cuatro meses y medio. Recuerdo que todo lo que hacía en mi casa era estudiar sin salir a ningún lado, ya fueran fiestas, ir al cine, al parque o cualquier lugar al que me invitaran mis amigos. Presenté los exámenes para ingresar a la universidad y ya solo me quedaba esperar los resultados. 

Gracias a tanto esfuerzo, dedicación, estudio y sacrificio, resulté seleccionado en la UAM Azcapotzalco y en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM. 

domingo, 23 de junio de 2013

Visita a Six Flags

Estaba en sexto de primaria y mi escuela organizó un concurso de venta de chocolates. El director anunció que el grupo que vendiera más chocolates ganaría un premio. Inició el concurso y solo teníamos tres semanas para tratar de ganar. Recuerdo que cuando me dieron las cajas de chocolate les vendí a mis papás y a mi hermano. Después les vendí chocolates a mis tíos, a mis vecinos y hasta a amigos de mis papás. Llegó el día de dar los resultados y afortunadamente mi grupo ganó. El director fue a mi salón para preguntar que qué queríamos de premio. Se hizo una votación y un viaje a Six Flags fue el resultado. Llegó el día para ir a al paseo y yo estaba muy emocionado, pues era la primera vez que iba a ese parque de diversiones. 

Mi papá me llevó a la escuela, me subí al camión junto con mis amigos y nos fuimos. Después de casi una hora de viaje, llegamos a Six Flags. La maestra de mi grupo nos dijo que teníamos hasta las siete de la noche para divertirnos y que a esa hora nos veríamos en la entrada principal. Mis amigos y yo fuimos al Superman, pero como eran las diez de la mañana, aún no estaba abierto. 

Entonces decidimos ir a otras atracciones. Primero llegamos a una montaña rusa llamada Medusa ,y como había mucha gente, tardamos mucho en subir. Era medio día y decidimos irnos a formar al Superman. Al ver el tamaño de esa atracción me espanté y ya no me quería subir, pero no le dije nada a mis amigos. Solo estaba esperando el momento en que alguno de ellos se rajara para salirme con el y no verme tan miedoso, pero ninguno lo hizo. 

Llegó nuestro turno para subirnos. Recuerdo que me senté hasta atrás junto con Daniela. El recorrido comenzó y yo solo esperaba a que se terminara. Al principio del recorrido tenía miedo, pero después me gustó mucho. Se acabó el recorrido y pensábamos en formarnos de nuevo, pero había mucha gente por lo que decidimos ir a comer pizza.

 Después de terminar de comer, seguimos nuestra visita por todo Six Flags. Nos subimos a varias atracciones más. La hora de partir llegó y tuvimos que reunirnos en la entrada principal con la maestra. Nos subimos al camión y emprendimos el regreso.

domingo, 16 de junio de 2013

Borrachos

Yo tenía 17 años de edad y estaba con mis amigos Alan. Sergio y Luis. Estábamos en la casa de Sergio y apenas eran las 11 de la mañana. Como era sábado y era demasiado temprano estábamos aburridos, así que decidimos ir a comprar unas VIÑAS. En el camino le marcaron a Alan para decirle que habría una fiesta en Polanco, a la cual estábamos todos invitados. Llegamos a la tienda y compramos las viñas y en vez de tomárnoslas en casa de Sergio, decidimos consumirlas en un parque. Llegamos al parque y empezamos a consumir las viñas sin problema alguno.

Después de habernos terminado 2 viñas, se acercaron unos chavos para pedirnos la reta de futbol y nosotros aceptamos. Jugamos como media hora y decidimos tomarnos las otras 2 viñas que faltaban. De repente pasaron dos motos de policía pero no se detuvieron y continuamos tomando sin problema.  Eran como las 2:30 de la tarde y en eso una patrulla se detuvo y dos policías se bajaron. Se acercaron y uno de ellos nos preguntó:

—¿Qué están tomando jóvenes? — a lo que yo respondí
—Nada poli — mientras sostenía un vaso lleno de viña en mis manos
Y el policía nos dijo — ¿Saben que es ilegal tomar en la calle? Los vamos a remitir al juzgado cívico de la Cuauhtémoc —
Y Alan respondió — cámara poli, le damos para su chesco y hay muere —
Y el oficial nos dijo — les diría que si ,pero ya los capto una cámara de seguridad, así que súbanse a la patrulla  —

Entonces nos subieron a la patrulla y nos llevaron a los separos. En el camino iba pensando en que iba a hacer para salir de ahí y para que mis padres no se enteraran. Llegamos a los separos y tomaron nuestros datos. Nos dejaron hacer una llamada para que nuestros tutores fueran a pagar la fianza. Yo fui el primero en llamar, lo hice pero nadie contestó en mi casa. Entonces todos le dijimos a Luis que hablara a su casa para que su mamá nos sacara. Después de discutirlo Luis accedió y llamó a su casa. 

Como a las 9 de la noche llegó su  mamá  y pagó la fianza de todos. $700 por cada uno de nosotros. Salimos de los separos y su mamá nos dijo: “si no me pagan lo de la fianza, les diré a su papás”

Actualmente mis padres no saben que me detuvieron. Le sigo debiendo $200 a la mama de Luis y cada que voy a su casa me lo recuerda en tono de broma.

domingo, 9 de junio de 2013

El arsenal completo


Me quedé de ver con mis amigos Luis y Hugo en el metro San Cosme a las siete de la noche para ir al concierto de Metallica en el Palacio de los Deportes. Hugo solo nos iba a acompañar a comprar una playera, ya que él había asistido al concierto dos días antes.

Yo fui el primero en llegar al metro. Pasaron veinte minutos y ellos  no llegaban y ya me estaba preocupando, pues Luis traía mi boleto. Por fin llegaron y decidimos irnos hacia el Palacio de los Deportes pero tardamos aproximadamente media hora en subir al metro porque  los vagones venían llenos y se tardaba mucho en avanzar.

Al fin logramos subirnos al metro, pero iba demasiado lento a consecuencia de que estaba cayendo un agüazero. Como a eso de las nueve llegamos al Palacio de los Deportes. Había muchísima gente, pues solo faltaba media hora para que iniciara el concierto. Estuvimos recorriendo varios puestos para que mi amigo Hugo comprara su playera, al fin encontramos un puesto donde una  le agrado.

Tuvimos que dejar a Hugo ahí porque Luis y yo nos dimos cuenta de que faltaban unos quince minutos para que iniciara el concierto. Corrimos hasta la puerta ocho del inmueble, ya que por ahí teníamos que entrar. Nos revisaron los boletos,  nos esculcaron para ver que no trajéramos armas, drogas u objetos de metal.

A mi amigo le quitaron su cinturón porque tenía una hebilla de metal muy grande. Después de que nos revisaron y todo eso, corrimos hasta el nivel E para encontrar la puerta donde se ubicaban nuestros asientos. Ya una vez sentados, pasaron cinco minutos para que las luces se apagaran.


Comenzaron a oírse las primeras notas de la apertura tradicional de Metallica, el The Ecstasy Of Gold que sonaba en todo el Palacio de los Deportes. Después fuimos recibiendo uno a uno a cada integrante del grupo, Kirk, James, Lars y Robert. 

Lars tomó la batería y así dio inicio la noche con Creeping Death, estremeciendo el lugar, desatando un slam lleno de furia y emoción. La banda toco alrededor de 16 canciones de las cuales todas me gustaban. 

El concierto finalizó como a las 23:20 horas. Salimos del Palacio de los Deportes y el tío de mi amigo nos estaba esperando afuera del hotel Grand Prix para llevarnos a nuestras casas. Al día siguiente, de tanto que grite y cante, no podía hablar.

domingo, 2 de junio de 2013

¡primer día de escuela!

Eran las 7:00 am, el despertador sonaba, estaba acostado en mi cama cuando de pronto mi mamá entró a mi cuarto y me dijo: “Despiértate, es tu primer día de escuela”.  Yo estaba muy nervioso, pues no sabía cómo serían mis clases, mis maestros, mis compañeros y  lo más importante, no sabía si la escuela me gustaría.

Me levante de mi cama y me metí a bañar. Mientras me bañaba pensaba en si me iría bien o mal en mi primer día de primaria. Salí de bañarme, fui a la mesa para desayunar con mis papás y mis hermanos mientras daba la hora para que me llevaran a la escuela. Dieron las 8:10 am y mi papá me dijo que me pusiera el uniforme porque “según” él ya se hacía tarde. Me puse mi uniforme, salí de la casa y mi papá me llevo en coche a la escuela.

Llegamos a la escuela y yo sentía nervios por entrar, pero mi papá me dijo: “Tranquilo, todos pasamos por este momento, te irá bien”. Entonces me llevo hasta la puerta de la escuela y me metí.

Estando dentro de la escuela me forme en la fila de mi grupo para ir a mi salón. Ya dentro de mi salón me senté y espere a que la maestra diera indicaciones. La maestra nos hizo presentarnos uno por uno. Después de habernos presentado, la maestra nos dijo que sacáramos nuestros cuadernos e hiciéramos un dibujo de nuestra familia

Después de que pasaron unas horas dentro del salón, faltaban 10 minutos para que empezara el recreo.  De repente un niño se acercó para preguntarme mi nombre, yo le pregunte su nombre y se llamaba Octavio, mi primer amigo.

Octavio y yo estuvimos caminando por el patio de la escuela platicando acerca de fútbol, de 
videojuegos, de películas y otras cosas que no recuerdo.

Llego la hora de la salida y me quede dentro de la escuela junto con Octavio esperando a que llegaran por nosotros. Primero llegaron por él y se fue, después de 5 minutos llego por mi mi mamá y me pregunto que como me había ido y yo le respondí que me había ido muy bien.

Al llegar a casa mi papá me preguntó lo mismo y después me dijo: “Ya viste, te dije que te iba a ir bien”.
Ahora, a mis diecinueve años de edad me gustaría mucho regresar a la primaria.