Estaba por comenzar el sexto semestre de preparatoria. Se supone que este era el último que tenía que pasar en la prepa y al que debía
ponerle más empeño para tener un buen promedio y entrar a alguna universidad,
pero no fue así. Llegó el primer día de clases y en mi grupo se encontraban
todos mis amigos.
Al juntarnos en el salón comenzamos a hablar de que teníamos que
echarle ganas a este último semestre para salir a tiempo y tratar de entrar a
la universidad. La primera semana entrabamos a nuestras clases y todo marchaba
bien. A partir de la segunda semana todo se vino abajo. Nos ganó el desmadre. Llegaron
las calificaciones del primer parcial y cómo era de esperarse, reprobé Física III y Matemáticas VI. En vez de echarle
ganas para tratar de salvar esas materias, preferíamos irnos a fiestas, a jugar fútbol o cualquier otra cosa que se nos ocurriera.
Seguía entrando a
todas mis clases, excepto a Física y Matemáticas. El final del semestre se
acercaba y mi desesperación comenzó. Traté de salvar esas dos materias, pero
fue demasiado tarde, y como lo suponía, las reprobé. Tuve que presentar exámenes
extraordinarios de ambas materias, pero no los pasé. Como debía dos materias mi
certificado no saldría a tiempo y por lo mismo no entraría a la universidad.
Después
de un mes logré pasar mis materias, aun así mi certificado salió a destiempo. Me
deprimí al saber que tendría que perder un año para tratar de volver a
estudiar. Para no perder tiempo, me metí a trabajar temporalmente. En el mes de
septiembre, un amigo me dijo que me metiera con él a un curso para entrar a la
universidad. Con el dinero que gané trabajando y con el de mi papá me metí. El curso inicio en octubre y a partir de este
mes perdí mi vida social por completo.
Prácticamente
mi vida se resumía en ir al curso y regresar a mi casa. Estuve estudiando y preparándome
para los exámenes de admisión alrededor de cuatro meses y medio. Recuerdo que todo
lo que hacía en mi casa era estudiar sin salir a ningún lado, ya fueran fiestas,
ir al cine, al parque o cualquier lugar al que me invitaran mis amigos. Presenté
los exámenes para ingresar a la universidad y ya solo me quedaba esperar los
resultados.
Gracias a tanto esfuerzo, dedicación, estudio y sacrificio, resulté
seleccionado en la UAM Azcapotzalco y en la Facultad de Contaduría y Administración
de la UNAM.
No hay comentarios:
Publicar un comentario